07.26
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La Fourmi rouge
· Uvas: Grenache, Mourvèdre, Rivairenc.
· Región: Languedoc-Roussillon, Francia.
· Temperatura: 12ºC.
· Guarda: Hasta 2 años.
· Autor/a: Karely.
· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!

Hay vinos que desde el primer sorbo se sienten fáciles de disfrutar, pero que mientras más los conoces, más sentido tienen. Eso fue justo lo que me pasó con La Fourmi Rouge. Al principio pensé que sería un simple tinto fresco y relajado, pero detrás de esa facilidad hay muchísima más historia y personalidad de lo que parece.
Domaine Ampelhus es una pequeña bodega ubicada en Languedoc, al sur de Francia. Lo interesante de este proyecto no es solamente el lugar donde nace el vino, sino la filosofía con la que trabajan. La bodega sigue principios de agricultura orgánica y biodinámica, buscando intervenir lo menos posible en el viñedo como en la bodega para dejar que la tierra y las uvas realmente se expresen.
La biodinamia va mucho más allá de evitar químicos agresivos. Esta filosofía nació a partir de las ideas de Rudolf Steiner en los años 20 y entiende el viñedo como un ecosistema vivo donde todo está conectado: la tierra, la planta, el clima e incluso los ciclos lunares y astrales. Por eso muchas se basan en calendarios astronómicos, preparados naturales de plantas y minerales, y una visión mucho más espiritual y esotérica de la agricultura.
El nombre “La Fourmi” significa “La Hormiga” y está elaborado con Grenache, Mourvèdre y Rivairenc. Aunque las primeras dos son bastante conocidas, la Rivairenc es probablemente la parte más especial del ensamblaje.
La Rivairenc es una variedad histórica del Languedoc considerada hoy una uva patrimonial. Durante muchos años estuvo cerca de desaparecer porque produce rendimientos moderados y es mucho más difícil de trabajar que variedades más comerciales. Por eso, encontrar una bodega que todavía la conserve dice muchísimo sobre su filosofía y su conexión con la identidad de la región.
Además, la Rivairenc suele aportar notas de pequeños frutos rojos, flores y un perfil mucho más delicado, aportando una acidez vivaz en el vino.
Lo que más me gusta es que se nota muchísimo el cuidado que hay detrás del viñedo y la intención de respetar la tierra y las uvas tal como son. A pesar de todo ese trabajo, la Fourmi Rouge jamás se siente pretencioso. Más bien tiene esa personalidad relajada y honesta que hace que quieras seguir descubriéndolo copa tras copa.
Es un vino que demuestra que lo interesante no siempre tiene que sentirse complicado. A veces basta con autenticidad, equilibrio y una conexión real con el lugar de donde viene.
Lo recomendamos tomar:
1. En una noche de vinilos entre amigos.
2. Comiendo una pizza margarita.
3. Escuchando “AM” de Arctic Monkeys.
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1. En una noche de vinilos entre amigos.
2. Comiendo una pizza margarita.
3. Escuchando “AM” de Arctic Monkeys.
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Vignes du Levant blanc
· Uvas:
Sauvignon Blanc y Chardonnay.
· Región: Malepère,
Languedoc, Francia.
· Temperatura: 10° a 12° C.
· Guarda:
Hasta 2 años.
· Bonus: Vegano y biodinámico.
· Autor/a: Alex y Karen.
· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!

Si algo he aprendido en mi camino con el vino, es que una misma botella puede contarte historias completamente diferentes dependiendo de quién lo está probando. Por eso, cuando catamos Vignes du Levant Blanc, quise hacer un experimento y poner a dialogar a dos de las mentes más minuciosas de nuestro equipo: Alex y Karen.
Ambos estudiaron gastronomía, pero sus paladares y obsesiones se mueven en frecuencias distintas. En esta nota vas a encontrar un choque de mundos padrísimo. Por un lado, Alex desmenuza el vino desde la pura emoción, cuestionando sus propios “prejuicios” de amante de los tintos. Por el otro, Karen clava la mirada en el origen y la ingeniería detrás de la botella. No te voy a spoilear mucho, pero espero que disfrutes de esta experiencia doble. - Sara
“Estudié gastronomía y, la verdad, me clavaron la idea de que el vino era una cuestión de reglas, precisión química y moldes perfectos. Aprendí las bases, las regiones “más top” y las técnicas de servicio impecables. Pero, siendo honesto, sentía que algo me faltaba. Era como estar aprendiendo a leer partituras sin haber escuchado nunca la música. Fue hasta que descubrí el universo de Vinos Chidos que mi cabeza finalmente explotó, y descubrí que el vino no tiene que ser perfecto para ser extraordinario; lo que tiene que ser es real.
Esta fascinación por lo natural y lo honesto me trajo hasta el Vignes du Levant Blanc, una botella que llega a romperle la cara a lo que muchos esperan de un blanco “convencional”. No es solo un vino orgánico; es una declaración de lo que pasa cuando dejas que la tierra hable sin filtros y sin tanto protocolo. Para entender este trip, hay que viajar a Malepère, en el Languedoc francés. Es un lugar privilegiado donde chocan las influencias del Atlántico y el Mediterráneo. Esto es clave: mientras que la uva Sauvignon Blanc le aporta una acidez eléctrica que te despierta de golpe, la Chardonnay le da mucho cuerpo y redondez.” - Alex
“Para lograr este balance que parece imposible, en Château Guilhem hacen las cosas con una precisión que desarma. El nombre del vino nos cuenta precisamente su origen: “Levant” significa “el lugar donde nace el sol”. No es coincidencia, ya que estas parcelas están orientadas al este para recibir esa primera energía de la mañana, permitiendo que la uva madure de forma suave y lenta, preservando toda su frescura natural. Aquí, las uvas se vinifican por separado para sacar lo mejor de cada una antes del ensamble final: la Sauvignon Blanc (que es de mis favoritas) pasa por una pequeña maceración con sus pieles para extraer un extra de aromas, mientras que la Chardonnay va directo al prensado.
Este proyecto familiar vive bajo una filosofía eco-responsable, pero al extremo. Esta línea de vinos fue diseñada con un enfoque totalmente sustentable. La botella es mucho más ligera de lo normal, pesando menos de 500 g (cuando lo tradicional suele estar entre los 550 g y los 900 g). Además, decidieron no utilizar cápsula en el cuello y todos sus proveedores están ubicados a menos de 100 km de distancia de la bodega.
Aquí entra un concepto súper Chido: la iniciativa “Km 0”. Este enfoque busca que la producción, comercialización y consumo de productos ocurra dentro de un radio muy pequeño para reducir el impacto ambiental y fomentar la economía local. Menos transporte significa menos huella de carbono y mucha más conexión con la comunidad. Así que sí, con este vino no solo disfrutamos de un blanco con carácter, también somos parte de una historia que cuida el planeta.” - Karen
“Ahora, tengo que confesarles algo: yo soy de corazón una persona de tintos. Me encanta la potencia, el peso en la lengua y esa estructura que te hace sentir que el vino “está ahí”. Por mucho tiempo los vinos blancos me parecían algo pasajero, casi como agua con ondita para esperar el plato fuerte. Pero aquí es donde el Vignes du Levant me hizo cuestionar seriamente mi favoritismo.
Olvidémonos de rollos mareadores sobre si el color es “amarillo pálido con reflejos pajizos”. Lo que realmente importa aquí es la sensación. En nariz es un viaje: primero se siente una frescura frutal deliciosa, pero si lo dejas tantito, aparecen flores y ese cuerpo profundo que normalmente le aplaudiría a un tinto. La magia ocurre al dar el primer trago: te hace salivar de una forma súper golosa pero con una “masticabilidad” y una presencia que llena la boca. Tiene alma, tiene garra y se queda contigo por un buen rato.
Este vino es la prueba de que no necesitamos una cena de gala para abrir algo excepcional. Su espíritu es tan libre que brilla más en los momentos donde no hay etiquetas. Nos recuerda que el vino natural no es una moda, es un regreso al origen, a esa conexión emocional que yo andaba buscando cuando estudiaba entre sartenes y libros de texto.” - Alex
Lo recomendamos tomar:
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1. En una tarde calurosa en la terraza.
2. Comiendo tacos de pescado estilo Ensenada.
3. Escuchando on-repeat "MUTT" de Leon Thomas.
2. Comiendo tacos de pescado estilo Ensenada.
3. Escuchando on-repeat "MUTT" de Leon Thomas.
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Tacos de Pescado Estilo Ensenada en Hojas de Lechuga
(entrada)
(entrada)
Esta receta marida con tu Vignes du Levant Blanc.
Ingredientes:
- 300g de filete de pescado blanco (huachinango o robalo), cortado en tiras medianas
- 1 taza de harina de trigo
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 1/2 taza de cerveza clara (fría)
- 1 huevo
- Sal, pimienta y un toque de ajo en polvo
- 1 cabeza de lechuga francesa u orejona (lavada, usaremos las hojas completas como "tortillas")
- 1/2 taza de col morada picada finamente en tiras
- Aceite vegetal para freír
Para el aderezo de crema:
- 3 cucharadas de crema ácida
- 2 cucharadas de mayonesa
- El jugo de 1/2 limón verde
- Un puñado de cilantro fresco picado
PROCEDIMIENTO:
1. En un bowl, mezcla la harina, el polvo para hornear, sal, pimienta y ajo en polvo. Agrega el huevo y ve vertiendo la cerveza fría poco a poco mientras bates con un tenedor hasta obtener una masa homogénea, con una textura similar a la de los hot cakes.
2. Pasa las tiras de pescado por esta mezcla, asegurándote de que queden bien cubiertas, y fríelas en un sartén con aceite bien caliente hasta que el capeado esté dorado y crujiente. Escurre el exceso de aceite en papel absorbente.
3. Para el aderezo, mezcla en un tazón pequeño la crema, la mayonesa, el jugo de limón y el cilantro picado.
4. Para armar el taco, toma una hoja de lechuga firme, coloca una tira de pescado crujiente al centro, añade un puñado de col morada para dar frescura y corona con una cucharada generosa del aderezo de crema.