04.26
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L’intrus
· Uvas: Cabernet Franc.
· Región: Cabardes, Languedoc, Francia.
· Temperatura: 16º a 18º C.
· Guarda: Hasta 2 años.
· Autor/a: Sara.
· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!

Si ya has probado vinos de esta línea, seguramente el nombre de Maison Ventenac te suena a rebelión. Y es que Stéphanie y Olivier Ramé no se cansan de jugar con las reglas del Languedoc. Hoy quiero contarte sobre otro integrante de su colección más especial: Les Dissidents. Como su nombre lo dice, esta línea es un manifiesto de resistencia; aquí no hay filtros, no hay pretensiones y, sobre todo, no hay secretos. Son vinos de baja intervención que se expresan de forma honesta, dejando que la uva hable por sí sola.
Dentro de esta colección nos encontramos con L’intrus, un vino que, desde su nombre, ya nos está lanzando un guiño sobre su personalidad.
El nombre de este vino tiene una doble historia que me encanta. Por un lado, hace referencia al mismísimo enólogo, Olivier Ramé. Olivier se considera a sí mismo un "nómada orgulloso" que, tras viajar por el mundo, decidió instalarse en Languedoc. Al principio, en una región con tradiciones tan arraigadas, él era visto como el ajeno, el que venía de fuera… básicamente, el "intruso" que llegó a cuestionar cómo se hacían las cosas para inyectar una visión mucho más fresca y natural.
Pero hay un segundo "intruso" en esta botella: la uva Cabernet Franc. Si conoces un poco de la geografía vinícola de Francia, sabrás que esta variedad es la reina en regiones como el Valle del Loira, pero en el sur (incluyendo Languedoc), es muy poco común encontrarla como protagonista. Es como si la uva se hubiera infiltrado silenciosamente en los viñedos de Ventenac para demostrar que ella también puede brillar bajo el sol del Mediterráneo.
Aunque estemos en el sur de Francia, Maison Ventenac tiene una ubicación privilegiada. Sus viñedos reciben una influencia directa del mar Mediterráneo. Esta cercanía no es solo para la foto; la brisa marina es la que se encarga de refrescar las uvas durante los veranos intensos, permitiendo que maduren de forma lenta y equilibrada.
Esa frescura del clima, sumada a sus suelos de caliza y arcilla, es lo que le aporta a L'intrus una mineralidad muy particular.
Lo que hace que este tinto tenga una estructura tan rica pero a la vez tan fina, es su crianza. Pasa tres meses en tanques de concreto. El uso del concreto en lugar de la barrica de madera es una decisión consciente: el concreto permite que el vino "respire" y gane textura, pero sin añadirle sabores a vainilla o tostados que opaquen la pureza de la Cabernet Franc. El resultado son taninos pulidos, finos y una sensación en boca muy elegante.
Esta versión de L’intrus (si ya estabas con nosotros cuando primero llegó) viene con una nitidez impresionante. Al servirlo, vas a notar un color rojo profundo con destellos violáceos, muy vibrante.
Lo primero que salta al probarlo son los perfiles vegetales, como pimiento verde, pero rápidamente aparece ese sello distintivo de la Cabernet Franc de Ventenac: notas que recuerdan al grafito y ligeramente a tabaco. Es un aroma profundo y muy elegante, que se equilibra con notas a violetas. En boca la fruta es jugosa, pero está acompañada de esa mineralidad salina que mencionaba antes.
Es un vino ideal para esos momentos en los que quieres celebrar algo importante, pero de forma relajada. Ya sea una cena especial, el estreno de un nuevo espacio, el festejo de 6 años de tu empresa (*wink wink*) o simplemente el gusto de compartir una botella que tiene una gran historia detrás. ¡Espero que disfrutes de este "intruso" tanto como nosotros disfrutamos traerlo para ti!
Lo recomendamos tomar:
1. Festejando los logros de un amig@.
2. Comiendo hamburguesas con queso azul.
3. Escuchando The Whitest Boy Alive.
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1. Festejando los logros de un amig@.
2. Comiendo hamburguesas con queso azul.
3. Escuchando The Whitest Boy Alive.
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Le Ginestet
· Uvas:
Picpoul.
· Región: Languedoc-Roussillon, Francia.
· Temperatura: 10° C.
· Guarda:
Hasta 10 años.
· Autor/a: Andrea.
· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!

Al igual que tú, cuando nos llega vino de una bodega nueva, quiero saberlo todoooo. Por eso me autonombré la embajadora no oficial de Mas Saint Laurent ¡y cómo no serlo! Tienen una filosofía muy sólida, sus vinos reflejan muy bien su origen y un detalle que me encantó fue encontrar en sus etiquetas un pequeño dinosaurio. Cuando leí el nombre de la bodega, pensé en Yves Saint Laurent, pero no tiene nada que ver (bueno… un poco sí). Siento que esta bodega ha sabido transformarse sin perder su esencia y, de alguna forma, también transmite lujo y elegancia; de verdad, con solo ver la etiqueta ya sabes que el vino va a estar 🤌🤌🤌.
Te cuento un poco sobre este vino. Viene de Mèze, una zona chiquita en Francia, muy cerca de la laguna de Thau, donde varios dominios cultivan uvas mediterráneas clásicas. Pero lo más especial son sus varietales locales, como este Piquepoul que estás por probar. Si te suena el nombre, puede ser porque hay producciones en California o España… pero NO aceptes imitaciones; lo bueno, bueno es de aquí.
Mas Saint Laurent es la bodega encargada y desde 1890 producen vinos maravillosos, pasando por cinco generaciones que claramente aman lo que hacen. Desde 2014, Julien Tarroux es el enólogo encargado; su aportación a las futuras generaciones ha sido apostar por la agricultura ecológica y la LABRANZA CERO. Aquí saco mi momento “Quisiera ser millonario”, porque es un dato que no tuve que googlear. Esta técnica es de las más respetuosas con el suelo porque, en lugar de remover toda la tierra antes de volver a sembrar (como se hace normalmente), aquí no se toca casi nada. Lo que quedó de cosechas anteriores, ahí se queda; si la tierra no está “perfecta”, así se trabaja. Es MÍNIMA INTERVENCIÓN TOTAL.
¿Y eso qué logra? Que el suelo se mantenga sano: menos erosión, más humedad, más minerales y la misma materia orgánica que quedó nutre lo que sigue. De hecho, han sido tan respetuosos que todavía pueden encontrar cáscaras de huevos de dinosaurio de hace muchísimo tiempo… imagínate. (Spoiler: En otra nota de cata seleccioné algunas imágenes para que veas de lo que estoy hablando, pero aquí te dejo algunas otras porque NUNCA son suficientes).
Esta mínima intervención también la verás en la botella, ya que no se clarifica podrás ver sedimentos que no son otra cosa más que el resto de las pieles de las uvas. ¡No te espantes! Puedes tomar tu vino con normalidad.
Esa es la filosofía de la bodega: que el terruño se sienta en el vino. Julien lo resume increíble diciendo que los mejores vinos nacen de la armonía entre el ser humano y la naturaleza, y en toda mi exploración por esta bodega, se siente ese lado honesto y coherente con todo lo que hacen.
Ahora sí, en modo DISCLAIMER, quiero decirte que por su naturaleza es un vino ácido y mineral… PERO súper aromático, que creo puede entrar en los gustos de todos. Yo encontré salinidad, notas dulces como piña y pera, y lima fresca. Para mí, es de esos vinos que se antojan solitos, pero mi recomendación es que puedas acompañarlo con comida.
Por último, te comparto una frase que encontré: "¿Creías que el Picpoul de Pinet solo servía para acompañar ostras los domingos?". Me encantó porque está totalmente alineada con lo que creemos en Vinos Chidos: NO encasillarte en lo esperado. Este vino incluso ha sido inspiración para chefs reconocidos; ¿te lo imaginas con un tartar de atún rojo? Pues alguien lo hizo… y fue DELICIOSO.
Te toca a ti: ¿cómo te lo vas a tomar?
Lo recomendamos tomar:
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1. Una comida especial con la familia.
2. Picando tzatziki con pan pita.
3. Viendo Ugly Delicious en Netflix.
2. Picando tzatziki con pan pita.
3. Viendo Ugly Delicious en Netflix.
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Risotto de Espárragos y Limón Amarillo
(plato fuerte)
(plato fuerte)
Esta receta marida con tu Le Ginestet.
Ingredientes:
- 160g de arroz Arborio o Carnaroli
- 1 manojo de espárragos picados (solo las puntas y tallos tiernos)
- 1 chalota o cebolla pequeña picada finamente
- Ralladura de 1 limón amarillo y unas gotas de su jugo
- 40g de queso Parmigiano Reggiano rallado
- 700ml de caldo de verduras caliente
- 1 nuez de mantequilla fría
PROCEDIMIENTO:
1. En una olla con un poco de aceite, sofríe la chalota hasta que esté transparente. Añade el arroz y tuéstalo un minuto hasta que brille.
2. Agrega los espárragos y comienza a añadir el caldo caliente, un cucharón a la vez, revolviendo constantemente hasta que el arroz absorba el líquido.
3. Repite el proceso del caldo durante 18-20 minutos hasta que el arroz esté cremoso pero firme al centro.
4. Apaga el fuego e incorpora la mantequilla fría, el queso parmesano, la ralladura de limón y el chorrito de jugo.
5. Mezcla vigorosamente para lograr la "mantecatura" (una textura emulsionada y brillante).
6. Sirve de inmediato, decorando con un poco más de ralladura fresca para resaltar la acidez del vino blanco.