04.26


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Eve


· Uvas:  Syrah .

· Región:
Cabardes, Languedoc, Francia.

· Temperatura:
16° a 18°C.


· Guarda: Hasta 2 años.


· Autor/a: Karely.


· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!




Cuando entré al mundo del vino, era la típica persona que pensaba que los mejores vinos eran los más complejos, los que seguían normas muy específicas y, siendo honesta, un poco pretenciosos. Empecé probando regiones muy reconocidas donde todo parecía tener una forma “correcta” de hacerse, pero algo no terminaba de convencerme. Sentía que el vino debía ser algo más libre y emocional. Con el tiempo entendí que, para mí, las mejores botellas no son las más técnicas, sino las que dejan huella sin necesidad de ser descorchadas en un día especial.

La primera vez que probé Eve, eso fue justo lo que pasó. Me sorprendió desde el inicio: expresivo, diferente y con mucha personalidad. No era complicado, pero tampoco plano; tenía algo que te hacía querer entenderlo más. Fue justamente esa curiosidad la que me llevó a investigar qué había detrás de esa etiqueta.

Maison Ventenac es una bodega que realmente propone una forma distinta de ver el vino. Su filosofía va en contra de la idea de que el vino tiene que ser un lujo inaccesible o algo lleno de reglas. Lo que buscan es hacer vinos con identidad, que reflejen su origen y que se sientan honestos, sin maquillaje. Están ubicados en el Languedoc, específicamente en Cabardès, una región muy particular porque combina influencias atlánticas y mediterráneas. Esto permite que distintas variedades convivan y maduren en equilibrio, logrando una fruta expresiva pero con frescura y buena estructura.

Hay un detalle clave que define el carácter de este vino: la presencia de una veta calcárea en los suelos de Ventenac. Este tipo de suelo no solo permite un buen drenaje y ayuda a conservar la frescura natural de la uva, sino que también influye en cómo percibes el vino en boca, aportando una sensación mineral sutil que le da mayor personalidad. Además, la bodega se preocupa genuinamente por el medio ambiente, evitando los sulfitos añadidos y permitiendo que las levaduras silvestres hagan su trabajo. Así, sus vinos representan cien por ciento su terruño; son transparentes o, como ellos los describen, más “juguetones y profundos”.

Eve está elaborado con la uva Syrah, una variedad con muchísima historia y varios giros interesantes. Durante mucho tiempo existió la teoría de que provenía de Shiraz, en la antigua Persia (hoy Irán), e incluso se decía que los romanos la habían llevado hasta Francia. Es una historia que suena casi legendaria y que durante años le dio un aire de misterio. Sin embargo, la ciencia terminó contando una versión distinta: en 1998, estudios de ADN revelaron que la Syrah en realidad es originaria de Francia, específicamente del norte del Valle del Ródano. Nació de forma natural del cruce entre dos variedades poco conocidas, Dureza y Mondeuse Blanche, que hoy casi no se cultivan pero que fueron esenciales para dar vida a una de las uvas más reconocidas del mundo.

Como ves, Eve es de esos vinos que te recuerdan por qué empezamos en esto: porque se disfruta, porque conecta y porque se queda contigo. No necesita ser complicado ni seguir reglas para destacar; su encanto está en lo honesto, lo expresivo y lo fácil de querer.

Lo recomendamos tomar:

1. En una date con alguien especial.
2. Comiendo un selva negra.
3. Escuchando la playlist THV🍷 en Spotify.


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L’intrus


· Uvas: Cabernet Franc.

· Región:
Cabardes, Languedoc, Francia.

· Temperatura:
16º a 18º C.


· Guarda: Hasta 2 años.


· Autor/a: Sara.


· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!



Si ya leíste sobre Cassandre, seguramente el nombre de Maison Ventenac te suena a rebelión. Y es que Stéphanie y Olivier Ramé no se cansan de jugar con las reglas del Languedoc. Hoy quiero contarte sobre otro integrante de su colección más especial: Les Dissidents. Como su nombre lo dice, esta línea es un manifiesto de resistencia; aquí no hay filtros, no hay pretensiones y, sobre todo, no hay secretos. Son vinos de baja intervención que se expresan de forma honesta, dejando que la uva hable por sí sola.

Dentro de esta colección nos encontramos con L’intrus, un vino que, desde su nombre, ya nos está lanzando un guiño sobre su personalidad.

El nombre de este vino tiene una doble historia que me encanta. Por un lado, hace referencia al mismísimo enólogo, Olivier Ramé. Olivier se considera a sí mismo un "nómada orgulloso" que, tras viajar por el mundo, decidió instalarse en Languedoc. Al principio, en una región con tradiciones tan arraigadas, él era visto como el ajeno, el que venía de fuera… básicamente, el "intruso" que llegó a cuestionar cómo se hacían las cosas para inyectar una visión mucho más fresca y natural.

Pero hay un segundo "intruso" en esta botella: la uva Cabernet Franc. Si conoces un poco de la geografía vinícola de Francia, sabrás que esta variedad es la reina en regiones como el Valle del Loira, pero en el sur (incluyendo Languedoc), es muy poco común encontrarla como protagonista. Es como si la uva se hubiera infiltrado silenciosamente en los viñedos de Ventenac para demostrar que ella también puede brillar bajo el sol del Mediterráneo.

Aunque estemos en el sur de Francia, Maison Ventenac tiene una ubicación privilegiada. Sus viñedos reciben una influencia directa del mar Mediterráneo. Esta cercanía no es solo para la foto; la brisa marina es la que se encarga de refrescar las uvas durante los veranos intensos, permitiendo que maduren de forma lenta y equilibrada.

Esa frescura del clima, sumada a sus suelos de caliza y arcilla, es lo que le aporta a L'intrus una mineralidad muy particular.

Lo que hace que este tinto tenga una estructura tan rica pero a la vez tan fina, es su crianza. Pasa tres meses en tanques de concreto. El uso del concreto en lugar de la barrica de madera es una decisión consciente: el concreto permite que el vino "respire" y gane textura, pero sin añadirle sabores a vainilla o tostados que opaquen la pureza de la Cabernet Franc. El resultado son taninos pulidos, finos y una sensación en boca muy elegante.

Esta versión de L’intrus (si ya estabas con nosotros cuando primero llegó) viene con una nitidez impresionante. Al servirlo, vas a notar un color rojo profundo con destellos violáceos, muy vibrante.

Lo primero que salta son los frutos rojos, como ciruelas, pero rápidamente aparece ese sello distintivo de la Cabernet Franc de Ventenac: notas que recuerdan al grafito y ligeramente a tabaco. Es un aroma profundo y muy elegante. En boca la fruta es jugosa, pero está acompañada de esa mineralidad salina que mencionaba antes.

Es un vino ideal para esos momentos en los que quieres celebrar algo importante, pero de forma relajada. Ya sea una cena especial, el estreno de un nuevo espacio, el festejo de 6 años de tu empresa (*wink wink*) o simplemente el gusto de compartir una botella que tiene una gran historia detrás. ¡Espero que disfrutes de este "intruso" tanto como nosotros disfrutamos traerlo para ti!


Lo recomendamos tomar:

1. Festejando los logros de un amig@.
2. Comiendo hamburguesas con queso azul.
3. Escuchando The Whitest Boy Alive.

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  • Esta receta marida con tu Eve.



Ingredientes:


- 1 rueda de queso Camembert (o Brie) de 250g
- 1 rama de romero fresco
- 1 cda de miel de abeja
- 1 puñado de nueces troceadas
- Pan rústico o baguette en rebanadas
- 1 diente de ajo (opcional)




PROCEDIMIENTO:


1. Precalienta el horno a 180°C. Realiza unos cortes superficiales en forma de rejilla sobre la corteza superior del queso.

2. Inserta pequeñas ramitas de romero en los cortes y, si deseas, láminas muy finas de ajo para dar profundidad.

3. Coloca el queso en un recipiente pequeño para horno o envuélvelo parcialmente en papel pergamino. Hornea durante 12-15 minutos hasta que el centro esté fundido.

4. Mientras tanto, tuesta las rebanadas de pan con un chorrito de aceite de oliva.

5. Retira el queso del horno, baña con la miel y espolvorea las nueces troceadas por encima.

6. Sirve inmediatamente sumergiendo el pan tostado en el queso cremoso.