03.26


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Vinho Verde Loureiro


· Uvas: Loureiro y Trajadura.

· Región: Ponte de Lima, Portugal.

· Temperatura: 8ºC.


· Guarda: ¡Tómalo ya!


· Autor/a: Karely.  


· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!



¿Alguna vez te han dicho que “estás verde”? 👀 Empecé con esa frase porque me acordé de que existía y la tradición mexa no debe morir.

“Estar verde” es un dicho coloquial que se usa desde hace siglos en refranes y en la literatura popular. Básicamente, significa que todavía 'no estás listo' o que aún no maduras… como la fruta que todavía no está en su punto.

Pero estar verde no siempre es algo malo. Muchas veces se usa para subestimar lo que alguien (o algo) puede ofrecer. Porque sí, puede que esté “verde”… pero eso no significa que no tenga carácter, intención o personalidad. Y justo eso pasa con el vino verde.

Y justo eso pasa con el vino verde.

No es verde por el color. Históricamente ha sido un vino joven, pensado para tomarse pronto, sin tener que esperar años a que 'madure'. Hay varios aspectos que refuerzan esa juventud, y la clave es que todo sucede antes de lo habitual en la producción de vino: se cosecha antes para desarrollar mayor acidez, se prensa de manera suave para evitar la oxidación, se fermenta en acero inoxidable para conservar sus aromas primarios y se embotella pronto. Aquí la idea es que la fruta y la acidez hablen por sí solas.

Lo que sí es literalmente verde es la región vinícola de Minho, al noroeste de Portugal. Su clima húmedo e influencia del Atlántico crean las condiciones perfectas para que las uvas desarrollen mucha acidez y aromas frescos. Esa región está protegida bajo la denominación de origen Vinho Verde DOC desde 1984. No es de las DOC más antiguas, pero ya sabes que una denominación de origen implica reglas claras sobre territorio, variedades y métodos de elaboración. No cualquiera puede usar ese nombre.

¿Y qué nos falta para que este vino tenga la denominación? Exacto: las uvas. Seguro has escuchado o probado la más popular: Albariño. Pero el vino verde también puede elaborarse con otras variedades como Arinto, Avesso, Azal o Trajadura; ¡e incluso con algunas tintas como Vinhão, Padeiro y Espadeiro! En esta ocasión vas a probar un Loureiro, una uva conocida por sus notas florales y cítricas.
Este vino es producido por Adega Cooperativa de Ponte de Lima, una cooperativa de casi 2000 productores. Es una de las bodegas más reconocidas de la zona y de las más chidas, porque detrás hay familias y trabajadores locales que cuidan cada detalle para mantener la autenticidad y la calidad de sus vinos.

Y ahora sí, no me queda más que decirte: ¡Pruébalo! Espero que, como yo, encuentres esa frescura cítrica y floral, y que disfrutes de esa acidez que yo sentí un poquito picosita… pero en el mejor sentido posible.

Lo recomendamos tomar:

1. En una comida familiar.
2. Comiendo ceviche de camarón y mango.
3. Viendo Big Little Lies en HBO Max.


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Graça 28 Red Blend


· Uvas: Touriga Nacional, Touriga Franca, Tinta Roriz y Tinta Cão.

· Región: Douro, Portugal.

· Temperatura: 16º a 18°C.


· Guarda: Hasta 4 años.


· Autor/a: Karen.


· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!




A continuación vas a probar el 'Blue Label'… y no, no estoy hablando de Johnnie Walker. Estoy hablando del Graça 28, un tinto de Douro que seguro va a sorprenderte.

El Duero (o Douro, como le dicen los locales) es una de las regiones más importantes de Portugal; es una tierra de vinos con mucho carácter y un clima bastante marcado, con un sol potente y suelos que obligan a las raíces a buscar agua cada vez más profundo. De aquí salen muchos Oportos famosos, pero también tintos como el que estás a punto de probar.

Dato curioso: La región de Douro está reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su paisaje cultural, representando una tradición vitivinícola de más de 2,000 años. ¡WOW! 😱 Te dejo una foto para que admires el paisaje.



En este vino vamos a encontrar GE-NE-RA-CIONES, ya que utilizan variedades como Touriga Nacional y Tinta Roriz que llevan AÑOS creciendo en las laderas portuguesas. Algo muy interesante es que, a diferencia de otros países donde se plantan filas separadas de una sola variedad (como el Chardonnay o la Cabernet), allí hacen algo llamado 'Field blend', donde diferentes variedades tradicionales crecen juntas y se cosechan al mismo tiempo. ¡Todo mezclado!

Algo que seguro te va a encantar, igual que a mí, es que desde que sirves este vino percibes su intensidad, encontrando frutos como ciruela y moras. Además, este vino tiene un paso por barrica de entre 6 y 12 meses, lo cual nos da aromas de vainilla y chocolate oscuro (simplemente de escribirlo, ya se me antojó).

Lo importante es que este 'Blue Label' no viene a competir con ningún whisky, ni es para analizarlo demasiado; se hizo para disfrutarlo.


Lo recomendamos tomar:

1. Para platicas largas con tus amigos.
2. Comiendo brochetas de Rib Eye a la parrilla.
3. Disfrutando de fondo la canción de “Feeling Good” de Nina Simone.

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Vinha Das Margaridas


· Uvas: Arinto de Bucelas, Loureiro.

· Región:  Minho, Portugal.

· Temperatura: 08º a 10ºC


· Guarda: ¡Tómalo ya!


· Autor/a: Sara.


· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!


 


¡Qué throwback tener este vino en el Club! Muy pocos lo recordarán, pero yo lo tengo muy presente porque fue para el que escribí mi primera nota de cata en Vinos Chidos. Como referencia: ¡eso fue hace casi cuatro años!

En ese entonces, yo era súper nueva en este mundo y me daba un poco de miedo no saber explicar por qué una botella me volaba la cabeza. Pero con el Vinha Das Margaridas, la verdad es que no hay mucho que sobreanalizar: se nota luego luego cuando algo está bien hecho.

Puedo decir con confianza que este vino moldeó mis gustos desde el momento en que lo probé y hoy, con un poco más de experiencia, regreso a él y me doy cuenta de que mi instinto no fallaba. Porque este Vinho Verde es la definición de "fácil de querer".

Este vino viene de la región de Minho, en el extremo norte de Portugal. Para que se den una idea, es una zona súper verde y húmeda donde el Atlántico domina todo. Esa brisa marina constante es la que mantiene las uvas frescas y con una acidez vibrante, evitando que se vuelvan pesadas o demasiado dulces.

Pero lo que realmente hace especial a este Vinha Das Margaridas es el suelo. Minho es famoso por sus suelos de granito, y eso es lo que le da ese toque "mineral" o de "piedra limpia" que sientes al final de cada trago. Es un vino que sabe al lugar de donde viene: fresco, floral y con esa energía que solo te da vivir pegado al océano.

Lo primero que te va a saltar cuando lo pruebes es una textura un poco fizzy. No llega a ser un espumoso como tal, pero tiene esa sensación de burbujas muy suaves, casi como un cosquilleo, que lo hace ultra refrescante. Y el nombre es una promesa cumplida: en nariz, es como caminar por un jardín de margaritas recién cortadas.

Pero no se queda solo en lo floral; en boca es una explosión frutal de pera fresca y cítricos vibrantes (mi favorito: el limón amarillo). Lo que evita que sientas que estás tomando "jugo de limón" es el balance perfecto entre la acidez y el dulzor natural de la fruta.

Al final del día, lo que más me sigue gustando de este vino es que no te exige nada. Lo considero el vino oficial de los domingos calurosos de primavera. Va increíble con unas tostadas de atún, un ceviche, pastas ligeras o simplemente picando fruta fresca como melón o piña. Solo necesitas ganas de pasarla bien y buena compañía para compartir la botella (aunque, les confieso, esta es de las que te acabas sol@).

Pro Tip: Sírvelo bien, bien frío. No le tengas miedo a la cubeta con hielos y sal. Este vino brilla cuando está a una temperatura que hace sudar la copa.

Lo recomendamos tomar:

1. Jugando Flip 7 con amigos en la terraza o jardín.
2. Comiendo tacos de pescado estilo Baja.
3. Leyendo Malibú Renace de Taylor Jenkins Reid.


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Claude Val Rouge


· Uvas: Grenache, Carignan, Syrah y Merlot.

· Región: Languedoc-Roussillon, Francia.

· Temperatura: 12º a 14ºC.


· Guarda: Máximo 1 año.


· Autor/a: Sara.


· Disponible en: Exclusivo para miembros de Club Chidos. ¡Escríbenos si quieres más!





Si algo he aprendido en este camino en Vinos Chidos, es que el vino francés tiene una fama (muchas veces injusta) de ser intimidante. Parece que si no eres un súper conocedor del vino o no tienes una cuenta bancaria de gran tamaño, “no puedes disfrutar” de un tinto del “viejo mundo”. Claude Val es el vino que llega para decirnos que esa idea está completamente equivocada.

Detrás de esta etiqueta está el gigante Domaines Paul Mas, fundada por el legendario Jean-Claude Mas y se encuentra en Languedoc-Roussillon, en el sur de Francia. Y si han leído otras notas aquí, saben que en Vinos Chidos tenemos una debilidad por esta región.

Para ponerles contexto: Languedoc es la región que más vino produce en toda Francia. Pero en los años 70, la zona se ganó mala fama porque producían vinos “de batalla”, muy baratos, que te servían en jarrones de vidrio en cualquier esquina. Pero, gracias al cielo, eso cambió. Hace un par de décadas, una nueva ola de winemakers decidió que el Languedoc merecía recuperar su gloria histórica (¡de más de dos mil años!).

Jean-Claude Mas es, sin duda, el capitán de ese barco. Él es el pionero del "Nuevo Languedoc", una filosofía que busca calidad sobre cantidad, pero manteniendo la honestidad y la accesibilidad.

A diferencia de otras etiquetas que he probado, el Claude Val no intenta impresionarte con una etiqueta ostentosa ni con un precio que te haga dudar si comprarlo o pagar la renta. Lo que me gusta de este tinto es su honestidad.

Como es típico en la región, no estamos ante una sola uva, sino ante una mezcla maestra: Grenache, Carignan, Syrah y Merlot.

En este tinto vas a encontrar:

En nariz: fruta negra madura, como moras y ciruelas que acaban de caer del árbol; un toque especiado que recuerda a la pimienta negra, y un fondo sutil a regaliz.

En boca: cálido y sedoso, con unos taninos aterciopelados, que no te resecan la boca.

¿Con qué lo maridamos? Esta es la parte más difícil de romper en las creencias del vino tradicional, porque ¿cómo vamos a maridar un vino francés con nuestra pizza favorita de ese puesto que se ve de mala muerte? ¡Sacrilegio! No, no te compliques demasiado. Este vino va increíble con cualquier comida reconfortante que tengas en mente.

Al final del día, lo que Claude Val nos regala es un pedacito del sur de Francia sin pretensiones. Es un vino que entiende que lo más importante de la experiencia no es la etiqueta, sino con quién estás compartiendo la botella. My choice? Tomarlo en esas cenas donde la comida es sencilla, pero la plática es larga.

Pro Tip: Si tienes un decantador, dale unos 15 minutos de aireación antes de servirlo. Verás cómo los aromas frutales se abren y se vuelve todavía más suave.


Lo recomendamos tomar:

1. En una cena con amigos hablando de temas profundos.
2. Comiendo una hamburguesa al pastor.
3. Leyendo Kitchen de Banana Yoshimoto.

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Fritto Misto di Mare
(entrada)


  • Esta receta marida con tu Vinho Verde Loureiro.



Ingredientes:

- 12 piezas de langostinos o camarones
- 12 anchoas frescas
- 12 boquerones
- 150 g de tilapia cortada en fajitas
- 350 g de calamar limpio
- 250 g de semola
- Sal al gusto
- Limón amarillo en rodajas




PROCEDIMIENTO:



1. Calienta con mucho cuidado, una cantidad abundante de aceite en un sartén. Un truco casero para saber si el aceite está listo, es sumergir la punta de un palillo de dientes en el aceite, si burbujea quiere decir que está listo. *Cuando freímos, generalmente es preferible trabajar con fuego medio/bajo a bajo, para evitar que se queme el aceite.

2. Mientras se calienta, vierte la sémola en un recipiente bajo y ancho. Cuando el aceite haya alcanzado la temperatura adecuada, enharina el pescado con la sémola empezando con la tilapia.

3. Sumerge las fajitas una a una en el aceite hirviendo. Enharina los boquerones y las anchoas y fríe.

4. Espera 3 minutos y cuando estén dorados, escurre y pásalos a una bandeja con papel absorbente.

5. Corta el calamar en trozos largos o en aros. Enharina y, con ayuda de un colador, quita el exceso de sémola agitándolo. Fríe unos minutos hasta que estén dorados pero suaves.

6. Por último, ocúpate de los camarones o langostinos. Deben estar limpios y sin cáscara. Pásalos por la sémola y sumergelos en el aceite caliente. Espera alrededor de un minuto y cuando estén dorados, escurre. Pásalos a la bandeja junto con el resto de los pescados.


7. Al momento de retirar los pescados y mariscos del aceite, sala y condimenta a gusto. Es importante hacerlo en este momento porque es cuando absorbe mejor la sal y los condimentos.

8. Decora con rodajas de limón y sirve la fritura mixta del marisco aún caliente.